Muchos de nuestros clientes no pueden ocultar su cara de asombro al contemplar el amplísimo catálogo de parquet y tarimas en el que pueden elegir el revestimiento del suelo que cubrirá su casa una vez terminemos la reforma para la que nos contratan. Si bien es cierto que, en términos coloquiales, el nombre de parquet se ha extendido a todo tipo de suelo, ya sea de madera natural o con piezas laminadas que imitan su aspecto, generalmente con enorme realismo.

Lo cierto es que los técnicos nos referimos al parquet exclusivamente para los suelos de madera natural en tablillas, que pueden ser de diferentes medidas. La forma tradicional de colocar el parquet era encolando las tablillas directamente sobre el solado. De esta manera se podían formar diferentes dibujos. Cuando las tablillas se clavan o encolan sobre un entramado de listones de madera, creando una pequeña cámara de aire, hablamos entonces de un suelo de tarima flotante.

Durante los últimos años se han instalado muchos suelos de parquet y tarimas formados por losetas que tienen un sistema de machihembrado que permite que encajen a perfección unas con otras. Estas losetas suelen estar compuestas de varías láminas, que pueden ser tanto de madera natural como de algún material sintético, cuya lámina superior imita perfectamente diferentes tipos de madera: nogal, roble, olivo, teka… Estos suelos se colocan sobre una base de espuma de polietileno que, además de tener una función como aislante térmico, sirve para amortiguar las irregularidades del suelo.

Elijas el suelo que elijas, y sabemos que no es una elección sencilla, desde Arben podemos prometerte un acabado perfecto.