Normalmente, si vas a realizar la reforma completa de tu hogar, la obra resultante será considerada como obra mayor, y eso tendrá una serie de consecuencias a nivel burocrático y técnico.

Pero otras veces, las reformas completas pueden referirse solo a una parte no básica de la construcción. O, sencillamente, estás pensando en realizar obras pero no tan importantes o profundas. Para ayudarte a organizar mejor la situación, te explicamos las distintas posibilidades.

Una primera opción es que tu reforma vaya a afectar a la propia estructura del edificio o a varias plantas, en cuyo caso tienes que hacer un proyecto que cuente con los diversos técnicos encargados del trabajo y la supervisión.

Un segundo tema relevante es el de si necesitas licencia urbanística. El ayuntamiento es el encargado de concedértela a tenor de la legislación nacional, autonómica y municipal.

En tercer lugar, para cuando quieres realizar una reforma de poca entidad, la única gestión será la de comunicar previamente al ayuntamiento de la actividad que vas a llevar a cabo.

Todo lo anterior debe entenderse a partir de la jurisprudencia marcada por los tribunales españoles: será obra menor y no requerirá proyecto la obra que tenga escasa relevancia o sea de técnica sencilla, desarrollándose además en una sola planta.

Si tu obra cumple los requisitos, solo tendrás que dar la comunicación previa (o quizás una licencia, como mucho). Si es obra mayor, deberás realizar proyecto y otras gestiones adicionales.

La obra mayor implicará modificaciones en la distribución de las estancias o en la estructura. También se incluyen las que afectan a la comunidad de vecinos, las que pretenden aumentar la superficie o las que conllevan un nuevo uso del edificio.

En ARBEN estamos especializados en reformas integrales, impermeabilizaciones, tareas de pintura, reformas parciales o cambio de suelo, entre otras.